En época de verano es muy fácil que la piel se vuelva áspera y sin hidratación, en especial para quienes poseen una piel sensible, a continuación te presentamos cinco consejos prácticos para hacerle frente a la deshidratación de la piel

Regla 1: Hidratarse todos los días

Por muy obvio que parezca, este tip es de los que más se omiten cuando se trata del cuidado de la piel. 

Regla 2: Aplicar la crema inmediatamente después del lavado o la ducha

Trate de aplicar la crema o suero inmediatamente después del contacto con el agua, cuando la piel todavía está ligeramente húmeda. Lo mismo aplica con las lociones para el cuerpo. Esto le ayudará a “sellar” y retener la humedad después del lavado o la ducha.

Regla 3: La piel seca o dañada se debe hidratar más a menudo

Ayuda a que tu piel se recupere más rápido cuando está reseca, tratándola varias veces al día con una crema especial de alta gama de humectantes.  Las personas con piel seca deben elegir una crema a base de aceite, por otro lado las de piel normal o grasa deben elegir una crema hidratante a base de agua.

Regla 4: Los componentes “estrellas”

La mayoría de los fabricantes de cosméticos producen líneas para cada tipo de piel. Una crema para cada tipo de piel, para piel seca (enriquecida con componentes hidratantes más potentes), para la piel grasa (una textura ligera) y para la piel sensible (sin fragancias e hipoalergénicas).

Regla 5: La piel grasa también necesita humedad

Muchos recomiendan que las pieles grasas deben tratar de evitar las cremas, con el fin de evitar que la piel le brille mucho. Paradójicamente, al hacerlo, es mucho peor: la falta de humedad, hace que las glándulas sebáceas produzcan más sebo. El resultado es una piel aún más grasosa, poros obstruidos y erupciones cutáneas